El Palacio de la Iglesuela del Cid, una Hospedería que nos traslada al S. XVIII

Al este de la ciudad de Teruel y lindando con la provincia de Castellón se encuentra la Hospedería de la Iglesuela del Cid, en la casa palacio del noble Don Manuel Matutano Daudén, conservando la esencia y el ambiente monumental e histórico del S. XVIII.

En el interior, una elegante escalera de cuatro tramos con celosías de madera y altorrelieves se levanta sobre un bello suelo empedrado, que recuerda a las caballerías de tiempos pasados. Grandes retratos de ilustres personajes, lámparas de delicado cristal, monumentales espejos, candelabros, tapices en nobles estancias y en pasillos rememoran el origen del edificio. Este alojamiento tan acogedor, dispone de 36 habitaciones dobles, con una exquisita decoración de época, destacando entre ellas la suite.

Un salón para convenciones y una elegante sala común completan las estancias. La gastronomía que brinda el servicio de restauración une la calidad de productos locales y tradicionales con las recetas más innovadoras, creando así suculentos y sabrosos platos que harán las delicias de todos los viajeros. La Hospedería combina las comodidades del S. XXI con el espíritu romántico del S. XVIII lugar ideal para una estancia inolvidable.

En la Iglesuela del Cid el visitante se traslada a la Edad Media recordando al Cid, ya que por aquí cabalgó, o a los Templarios como lo demuestra la torre de los Nublos que formaba parte del antiguo palacio de esta Orden. Casas palaciegas, bellos aleros volados, imponentes escudos nobiliarios en las fachadas demuestran el esplendor pasado de la villa.

En el paisaje, la arquitectura de piedra seca de losas superpuestas, realza los tonos ocres y anaranjados de las tierras del Maestrazgo. Esta arquitectura tradicional de interés etnográfico es típica de la zona; las casas de pastor salpican los campos, y las paredes de los bancales atraviesan el terreno creando una red de senderos imaginaria.

Cercana a La Iglesuela se encuentra Cantavieja, cuyo casco antiguo ha logrado sobrevivir en el pasado a numerosos ataques invasores. Paseando por sus calles encontraremos bellos rincones y una monumental plaza porticada con arcadas. Mirambel, considerada una joya entre murallas, luce su Portal de las Monjas, adornado con bellas celosías. La magia de esta villa cautivaron en su día a Pío Baroja, que situó ahí su obra “La Venta de MIrambel” y al cineasta Ken Loach, que la eligió como escenario para su película “Tierra y Libertad” .La caprichosa naturaleza ha creado sorprendentes parajes en el Maestrazgo turolense. Los Órganos de Montoro cerca de Villarluengo, son formaciones geológicas que por efecro de la erosión del viento y del agua se asemejan a unos altos tubos de órgano. Parajes mágicos y sugerentes de esta bella tierra son el nacimiento del río Pitarque que parece surgir de la dura roca al final de un cañón, o las Grutas de Cristal en Molinos, cuyas estalactitas y estalagmitas hacen volar la imaginación del espectador.

La Hospedería de la Iglesuela del Cid ofrece al viajero un alojamiento exquisito, exclusivo y una gran oportunidad para adentrarse en el Parque Cultural del Maestrazgo y conocer su importante legado natural, histórico, monumental y rica etnografía.

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